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Wow…

Me acabo de dar cuenta que aún no habí­a dado mis impresiones desde dónde va que probé el World of Warcraft.

Lo cierto es que en realidad habí­a empezado a escribir este post mil veces y nunca sabí­a qué decir ni cómo enfocarlo. Y me enrollaba, que sabéis que se me da muy bien, y hablaba de cosas que ni importaban ni tenían que ver y no llevaban a ninguna parte.

Así­ que diré que me lo he comprado. Que me gusta, mucho. Que no renovaré enero y febrero por lo que pudiera pasar, en época de exámenes, y que cuando acaben me compraré la expansión.

Que el que pueda se compre la versión de 14 dí­as por dos euros y que pruebe, si le interesa. Y si no, que le den viento.

Y que me alegra que me guste, porque tras la FiasCube (al menos en monojugador), la PSP criando telarañas, el Unreal 2004 sin terminar (desde el 2003!) y la Wiiiii…-ya-hemos-hecho-el-mono-suficiente-jugamos-a-algo-en-serio-ahora? pensé que los videojuegos ya no eran para mí­. Supongo que simplemente he madurado y ahora busco otras cosas.

También decir que, irónicamente, desde que juego al WoW lo único que he dejado de hacer es jugar a D&D, y es porque ya no me atrae casi nada (es pensar en jugar y darme la pereza). Las conclusiones son obvias y las dejo a discreción de cada cual.

Lo dicho, si alguien me busca, soy Savianegra, druida elfo de la noche, y estoy en Minahonda (JcE).