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Saludos a la familia

¿Te imaginas que de repente Correos te entrega una carta que el abuelo de tu taratabuelo escribió allá por la Guerra de la Independencia a principios del XIX? Rápido, ávido, la abres y lees: Estimado descendiente: Lamento dirigirme a vuestra merced sin la honra de haberos conocido, mas, mientras defiendo a la Madre Patria de las tropas napoleónicas, deseaba dirigir unas palabras de fuerza a la familia en tiempos de a saber qué crisis os atañeran por el comienzo del tercer milenio…. Sería un puntazo.

Bueno, pues algo así está en proyecto. Obviamente no es posible viajar al pasado y pedirle a un guerrillero que deje un momentito de matar franceses y te escriba una carta, así que mejor lo hacemos al revés. Es decir, tú escribes la carta y luego se le entrega dentro de 50.000 años a tu descendiente.

Claro, esto tiene un principal problema, y es que tú no podrás ver la cara que pone cuando le den la carta ni qué le parece, con lo que pierde la mitad de la gracia. Además, no sabemos si la humanidad seguirá viva dentro de tanto tiempo (pa mí que a este paso no). Igual el sol se colapsa, nos liquidamos unos a otros a modo Unreal Tournament o los aliens deciden rodar Mars Attacks II escribiendo ellos el final del guión.

Ahora bien, pongamos que todo sale chupi canela y la humanidad ha conseguido mantenerse viva de milagro. Vale, ¿cómo cojones averiguas quién es tu descendiente dentro de cincuenta milenios? No, perdón, ¡quiénes! Que suponiendo que tengas dos hijos y cada hijo tuyo dos hijos; y poniendo 30 años para cada generación salen 1666 generaciones, es decir, un total de 21666 = 3.3e501 descendientes. Eso es un 33 y quinientos ceros detrás. Casi ná. Y no te digo nada si aún encima eres coruñés… xD.

Yo a esto le veo menos futuro que a Aerolíneas Bin Laden… Si escribís algo, dejadnos quedar bien…