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MT dulce MT

El viernes, es decir, ayer, me dio por hacer una locura. Es lo que se conoce comúnmente como venada, o toleada por estos lares.

Todo empezó a raíz de una cadena de enlaces. De un post en Delirios fui a dar a la réplica en la web del señor Pez, y de ahí tomé un trackback hasta el blog de De la Vega.

En este último, Salvador comenta en una sección que gestiona su blog él mismo, sin ningún software intermedio, y que le ha valido para aprender mucho. La idea me sedujo que no veas, y decidí hacer lo mismo. Claro que desde cero sería muy difícil, y, presionado por Martín, me puse a instalar WordPress. Al ser en PHP y MySQL, podría hacerle yo mis cambios poco a poco y así ir personalizándolo a mi modo.

Pero las cosas no salieron tan bien. Para empezar, la jerarquía quedó hecha una mierda, porque hay que meter todos los archivos de WP en la carpeta base del blog y no hay dios que se organice. Además, no me creaba una estructura de carpetas, sino que la simulaba burdamente mientras redirigía todo al index usando una querystring kilométrica. Y claro, al usar sólo una página, sólo hay una plantilla.

A mí todo eso me pareció una chapuza integral y hoy mismo reinstalé Movable Type. ¿Que tengo que rebuidear? ¡Pero si lleva medio segundo! ¿Que es en CGI? Bueno, pues ya se aprenderá Perl. Además, tiene una plantilla para cada cosa, con lo cual es mucho más personalizable, y su sistema de etiquetas propias es facilísimo de usar.

En conclusión, no aprecias realmente lo bueno que es MT hasta que lo pierdes.