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V de Vendetta

Estupenda, fantástica, épica, apoteósica. Me ha encantado.

V de Vendetta era un cómic bastante anarka (ya que así es su creador), pero la película no lo es tanto, o a mí me lo ha parecido menos. He de decir que el cómic lo he ojeado tras verla y a mí me parece peor. No ya que el dibujo no me gustaba mucho, sino que la trama es mucho más liada, y por restricciones de formato, menos épico, menos impactante. Mucho más soso.

Pero como digo, la película tiene otros tintes. Menos de esta civilización está corrupta, acabemos con ella y empecemos otra y más acabemos con lo que está corrompiendo esta civilización. El pueblo no debería temer a sus gobiernos, los gobiernos deberían temer a su pueblo, dice V, su bélico protagonista, y es más ese mensaje que el de la anarquía el que transmite la película. Mantener a raya a quien gobierna, que por algo trabaja para nosotros.

Algunos medios, quizá por morbo o quizá porque ellos también son salpicados en cierto modo por la culpa que reparte el filme, la han descrito como una clara apología del terrorismo o más directamente como una peli en la que los terroristas son los héroes. Eso es, cuando menos, una mentira velada. V no es más terrorista de lo que pueda ser Luke Skywalker, ya que ambos luchan contra un gobierno malvado y destrozan infraestructuras y matan gente en su camino. V de Vendetta no te está diciendo que salgas a la calle con bombas y cuchillos, pero te avisa de que si te limitas a asentir cabizbajo, quizá algún día alguien se vea obligado a ello para arreglar la situación. V de Vendetta está hecha para que nos demos cuenta de lo que puede llegar a suceder, y para que tomemos las riendas ahora que aún podemos.