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Tres días

No, la fecha no está mal, es que prefiero ponérsela a cuando sucedieron las cosas que a cuando las escribo. Total, dentro de un mes nadie se acordará de la diferencia y así el blog queda un poco a modo diario. El tema es que estos pasados miércoles, jueves y viernes han sido especiales.

Para empezar, como ya comentaba hará un par de posts, el miércoles fue la graduación. Vale, no lo fue, ni llevamos togas con gorritos guays. En realidad es la entrega de insignias de ex-alumnos de la Compañía de Jesús. Menos da una piedra.

El evento comienza cuando llegas de traje y saludas a los colegas. Los que no se gradúan no van de traje y eso no mola porque desentonan. Te echas las típicas risas con el que lleva la corbata rara o la camisa hawaiana y tal mientras esperas a que empiece. Saludas a los profesores y luego bajas a tu sitio, colocado por secciones en el pabellón.

El acto empieza mal, con la maldita y ominpresenta misa. La gente lee, da gracias, hace peticiones, etc, lo de siempre y que nadie hace caso. El dire cuenta un par de chistes de jesuitas a lo No te rías que es peor intentando despertar a la gente. Lo consigue, porque flipamos todos en colores. Dijo que lo había sacado de internet. Aún no encontré la web, lo cual me hace pensar que en realidad se aburre en su despacho y se dedica a inventarse chistes de agustinos y franciscanos y contárselos a sí mismo para pasar el rato.

Luego van diciendo los nombres uno a uno y sales con un familiar o amigo o lo que sea a que te pongan la insignia y el fotógrafo de Foto Kake te saque una ídem de recuerdo. Lo de Foto Kake es flipante, porque con mi cole deben tener un concordato eterno. Para cualquier cosa les llaman: orlas, catálogos, eventos, … ¡y desde hace décadas! Se hacen de oro. El caso es que yo fui con mi hermana y me puso el pin y sonreímos para la foto y fuera.

Luego nos pusieron unos pinchitos en el comedor y ahí aprovechamos para hacernos unas fotos con los profes y comer octopus to the party. De todo esto hay fotos, tengo las mías pero las de Krisko molan más, la pena es su web en portugués (pone graduazón) ya no existe xD.

Por la noche hubo fiesta (fiesta, amigo, fieeeesta, léase con voz de Ronaldinho). Fuimos a un local llamado AeroClub donde ponen la peor música de la ciudad, estoy convencido. Me rayé un poco, la verdad. Lo mejor fue cuando Lucas se pasó con las copas y le dió un bajón tremendo. Decía que estaba deprimido y daba abrazos de oso a todo el que pillaba. No nos reímos ni nada. Ahí vimos a Luque, el jugador del Dépor, con su Mercedes. A Kevin hasta le dejó las llaves para que lo viese por dentro. Mu majo.

Luego marchamos para un after-hours llamado La Terraza. Curioso, porque se llama igual que el bar de al lado del cole que a pesar de cobrar los bocatas a cinco euros siempre está lleno de profes y alumnos que latan. Ahí vimos a Andrade, Capdevila y Héctor (más jugadores del Dépor). Todo dios hablando con ellos, haciendo fotos con el móvil, pero los muy pillos no hacían ni caso a mis compañeros. A mis compañeras, en cambio, les hacían demasiado caso. Y eso que alguno está casado y con hijos. Más de uno de mis amigos se decepcionó al ver a reputados jugadores de juerga a las seis de la mañana (teniendo entreno a las ocho) y ligando con diechiochoañeras. Yo pasé del tema, sabía cómo se las gastaban.

El jueves, claro, todo el mundo sobó de lo lindo. Algunos mataos jugaron el mítico partido Profesores vs Alumnos en un campo de Abegondo, pero su estado físico dejaba que desear. Yo estaba muy a gustito en mi cama. Por último, el viernes nos dieron las notas. En general subieron bastante para arriba, destacando ciertos aprobados mágicos de gente que pasó de cargar siete a cargar cero y cosas así. En cambio, el pobre Kevin se enfrentó a tres sorpresas para Septiembre. Por mi parte, no hay queja. Media de 9.2 y Matrícula de Honor de regalo. No me lo esperaba. Felicito desde aquí a Lara, Jaime, Nano, Lila y Laura por las suyas.