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Tierra, mar y aire

– Oye, ¿tú en qué viajas?
– Yo en coche, ¿por?
– Tío, ¿como no usas un submarino?
– ¿Submarino? Joder, pues… porque casi siempre viajo a Madrid, o a Valladolid, o a Cuenca, y no puedo ir en submarino.
– Hombre, a Madrid no, pero puedes ir a Barcelona que es casi lo mismo, y si no siempre le puedes poner unas ruedas abajo y ya está.
– ¿Y para qué lo voy a hacer si ya puedo hacer todo eso en mi coche?
– ¡Joder, pero es que el submarino es libre!

Y claro, con este panorama, normal que muchos opten por la tercera vía y viajen en avión. Sí, ya sabéis, de esos que son tan bonitos y que llevan una manzanita por fuera.