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Siete años en Sunnydale

Técnicamente el blog está de vacaciones, como habréis ya deducido, pero no podía dejar pasar un comentario sobre Buffy, ahora que acabó definitivamente tras siete exitosas temporadas. Para poder hablar cómodamente, no me cortaré en desvelar todo tipo de detalles. Tú verás si quieres leerlo o no. Yo aviso.

En global la serie me ha dejado buen sabor de boca, prueba de ello es que es la única que tengo en DVD (no toda, de momento las primeras cuatro temporadas). Si bien podría pasar por un producto de serie B, es más que eso, pues la crítica no ha dudado en valorar su factura técnica y artística. Ha recibido varios premios y capítulos suyos como Hush o The Body son ya un referente. El mismo Joss Whedon, creador de la serie, la considera una metáfora de la vida. Esto lo digo porque soy consciente de que mucha gente la ve como un culebrón con mamporros.

Como resulta complicado valorar la serie en su conjunto, por los altibajos, lo haré temporada a temporada:

Primera: Cutre, como corresponde a todos los inicios de cualquier serie. En retrospectiva no está a la altura, pero viéndolo como un prólogo no queda tan mal parada. Pasemos página…

Segunda: Bastante buena, la trama se empieza a complicar con la aparición de Kendra y ya nadie es bueno o malo, blanco o negro, sino gris. El doble juego de Spike, simulando su minusvalía, y su final alianza, es buena prueba de ello. Me gustó, un 8-8,5. No obstante, me sentó muy mal que se cargasen a Jenny Calendar.

Tercera: De las mejores. Faith da muchísimo juego, el Alcalde es genial y la trama se desarrolló suavemente, paso a paso, sin dejar por ello de lado las sorpresas. Fantástico el episodio de Zeppo, en el que mientras Buffy y Giles se enfrentan a una superamenaza, nosotros sólo vemos a Xander liado con pequeñas tonterías, diríase que ‘desfaciendo entuertos’ a lo Don Quijote. También destacable la subtrama del universo paralelo con Willow y Xander vampiros, y la primera aparición del Primero ;). Ya digo, de las mejores, un 9. (PD. Aparte, ¡nos libramos del sosísimo Ángel!)

Cuarta: Mmmm… La Iniciativa y Adán son buena idea, y Hush y Restless son soberbios episodios, pero no me convence cómo va avanzando la temporada. No es mala, simplemente podría ser mejor, por ejemplo potenciando el personaje de Riley, que me resulta algo planito. Fabulosa aparición de Tara, a la que siempre deseé más protagonismo. Digamos, de 7,5.

Quinta: La trama es sorprendente, y también la recuerdo bien llevada, así como un final impactante pero no cogido por los pelos. Nos introduce a Dawn y nos quitan a Joyce (que empezaba a sobrar). El problema es que Dawn aquí es muy importante, pero luego no vuelve a pintar nada. Es como una carga que hemos de arrastrar a posteriori por disfrutar de esta temporada. Por su parte Anya va cobrando protagonismo, con su binomio sexo + capitalismo. Le doy un 8 y algo.

Sexta: Otra muy buena. Incluye muchos episodios memorables, como Tabula Rasa, el de cuando Buffy es invisible, el otro cuando los tres malos le atacan cada uno con sus cosas, el musical por supuestísimo, y aquel otro en que Buffy cree que está loca y que todo lo de la Cazadora es una alucinación. La adicción de Willow a la magia es una trama muy bien pensada, y creo que todos disfrutamos con Dark Willow y sobretodo con ese final apoteósico del penúltimo episodio, con un Giles imponente (lástima que al final fuese todo apariencia). Pero lo mejor son los villanos, ese trío de frikis incorregibles que tantas risas nos han dado. Imposible citar aquí todos los detalles que los hacen tan grandiosos. Siempre echaremos de menos a Tara, sin embargo. Le doy otro 9.

Séptima: O cuando se deberían ahorrar una temporada en vez de hacerla mal y a rastras. La temporada empieza genial, despistándote, sin saber a quién se enfrentan. Un buen fan de Buffy, o uno con buena memoria más bien, lo habría identificado, sin embargo… Conversaciones con los muertos es un capítulo muy bueno, y del que todo el mundo saca la conclusión de que se enfrentan al mismo Diablo, a Satán. En realidad tenemos un espíritu cuyo mayor poder es confundir a la gente y crear vampiros que cuantos más hay, menos daño hacen (cuando hay uno, casi mata a Buffy, cuando hay 100.000, hasta Dawn y Xander matan a varios). Por otro lado, su plan maestro es matar aspirantes a cazavampiros, en vez de no levantar sospechas y limitarse a crear un ejército enorme y arrasarlo todo. El cómo acaban con él es patético: con un hacha que él mismo coloca en un pedestal en su guarida, en vez de enterrarla en el ártico, y con un medallón que trae Ángel la noche antes destrangis, como esos objetos que te dan en las aventuras gráficas que no parecen valer para nada y al final son la clave de todo. Aparte nos amenaza con un superfinal, y la recurrente frase de Desde abajo te devora anuncia destrucción masiva, apocalypsis now, un Akira, en definitiva. Pero no sucede eso, sino que nos cuelan un remake de las Minas de Moria. Me gusta que se carguen Sunnydale y Buffy por fin consiga lo que quiere, ser una más, ¿¡pero a costa de Spike!? Es el mejor personaje de la serie. Por otro lado, matar a Anya, que era secundario (diríase que terciario ya), no tiene sentido. Mejor haber matado a Giles, que aún siendo mi favorito, le hubiera despedido con honores. Ah, me olvidaba de Caleb, que era el cerebro de todo y no nos enteramos hasta poco antes del final. Tendría que haberse visto desde el principio, o intuirse su existencia mostrando una sombra omnipresente. En fin, que esperaba más de esta trágica despedida. Le doy un 6.5 siendo benevolente, porque se hizo muy coñazo. En parte le he dado tanto por habernos devuelto a ese crack llamado Andrew y su genial episodio Cuentacuentos.

En resumen, las mejores la Tercera y la Sexta, seguidas de la Quinta, la Segunda, la Cuarta y la Séptima, por estar la Primera fuera de concurso.

Ahora toca ponerse con Ángel, que si bien vi los primeros capítulos y no me gustó, el final del primer episodio de la quinta temporada (cronológicamente coincidente con una hipotética “octava” de Buffy) trae un sorpresón, por lo que vi en un vídeo.