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La magia de Mägo

Sabía del concierto desde hará un mes, pero la gente no parecía muy entusiasmada. Por suerte, no sé cómo la víspera acabamos yendo un colega y yo a por la entrada y al final el mismo día se acabó uniendo otro. Hacía mucho que no iba a un concierto (el único precedente fue hace cuatro años para El viaje de Copperpot de La oreja de Van Gogh), porque tampoco me entusiasman: sudas, no oyes demasiado y acabas destrozado. Pero bueno, ya que no compro discos originales, pensé en remunerar de algún modo a los músicos de verdad.

El recital era a las 22.00 en el Coliseum, y estaba toda la zona llenísima de gente (el Carrefour de al lado hizo su agosto xD). Tras tomar unas patatas para matar el gusanillo y coger algo para beber (yo Sprite, ellos San Miguel 1516), entramos y nos colocamos por el foso. Enseguida me di cuenta de que no sólo debíamos ser los únicos sin la camiseta negra de la Bruja, sino que yo (con jersey y camisa) no pegaba mucho allí en medio entre tanto rockero melenudo. Tres cuartos de hora después se oyó recitar el Conxuro y la gente empezó a vibrar.

Luego comenzó Obertura MDXX y a mitad de la canción cayó el telón, mostrando al grupo tocando sobre un escenario muy acorde. que representaba un barco de la Edad Moderna. El repertorio se abrió con Van a rodar cabezas y Fiesta pagana, lo cual me hizo suponer que la tónica del concierto iba a ser dura, pero también hubo momentos más sosegados con instrumentales varias.

No sabría decir el orden, pero las que tocaron fueron Satania (durante la cual apareció una muerte gigante con su guadaña), Hasta que el cuerpo aguante, Astaroth, El que quiera entender que entienda, A costa da morte, El pacto, El árbol de la noche triste, Jesús de Chamberí, La Santa Compaña, La rosa de los vientos, Alma y Resacosix en Hispania, durante la cual salió a escena una polla vestida de Superman que no sabíamos muy bien a cuento de qué venía. Incluso se atrevieron con Gaia y ya temblamos de que se les ocurriese tocar Finisterra (a ver quién aguanta el cuarto de hora que dura). Para terminar, como es habitual por lo que pude leer, interpretaron Molinos de viento, con un enorme Don Quijote hinchable en escena, que saludaba y todo.

En conclusión, valieron la pena los 12 eurillos.