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Dando la nota

La verdad es que yo siempre he querido saber tocar algún instrumento. El violín sería una pasada… si fuese rico como para permitirme uno, sabiendo que igual a los dos días me rayo de él (soy la persona con más proyectos a medias de toda la Tierra, sin duda).

Así, que, con los pies en la tierra, me gustaría tocar el banjo. No debe ser muy caro y hace una música muy wapa. Los estadounidenses lo asocian a los paletos pobres del sur, pero como nosotros somos europeos somos más modernos y lo asociamos al Banjo-Kazooie. (No, el kazoo no me interesa tocarlo… me recuerda a los locos soplando por un embudo).

Pero, en el fondo, tengo el mismo problema que con el violín, es decir, no lo tengo (el banjo, el problema sí que lo tenía). Con lo que decidí empezar la casa por los cimientos y no por el tejado y ver qué instrumentos sí tengo para aprender a tocar alguno.

Mi hermana tenía una guitarra española, de las de cantautor de toda la vida. Hombre, supongo que podría valer, pero a mí me deja los dedos destrozados. Vale, existen púas, pero es que en el fondo es demasiado típica para mí. ¡Quiero algo más original!

Así caí en la cuenta de que mi hermana también tenía una flauta travesera (y porque el xilófono se rompió… si es que mi hermana si que era una mujer-orquesta, aunque ya no recuerde muy bien como se tocaban todos esos instrumentos). Me acuerdo que, de pequeño, para evitar que me la cargase, me decía que había costado más que la casa. Yo me lo creía y me mantenía a dos metros de la flautita, no fuera a romperla… El tema es que la flauta travesera tiene estilo y además, joer, en el cole sabía tocar la flauta dulce y en algo se habrán de parecer, ¿no?

Bien, ahora llega la parte complicada. La música clásica me produce narcolepsia (xD), así que necesitaba partituras más modernas y divertidas. A mí me importa un pepino la vigésimo quinta sinfonía en Re menor de Wolfgang Ludwig van Verdi, pero me pones la Marcha Imperial de John Williams y no paro hasta sabérmela de memoria. Así que, intentando demostrar que hoy en día es posible encontrar de todo (y gratis)en Internet, me puse a buscar partituras para flauta.

Mas, ¡pardiez! Hoy en día todo se hace con el piano, parece ser. Comprendo que My immortal, Trouble o Clocks estén solo para piano (coño, son solos de piano prácticamente), pero es que el colmo llegó cuando descubro que los libretos de The Corrs, de esas fabulosas canciones con sus violines, sus flautas y sus instrumentos típicos irlandeses, están solo para piano, guitarra y voz. ¡Es que no lo entiendo! ¡Si los pianos valen riñón y medio! ¿Cuantos hay? ¿Uno por cinco mil habitantes? No me jodas…. aparte son la ostia de complicados de tocar…

Al final, ni banjo ni travesera ni pollas. Acabaré bajándome las partituras para piano e intentando tocarlas con el teclado electrónico Casio que todos tenemos en casa.

PD. Bueno, también tuve ese periodo friki que todo buen viciado tuvo de querer aprender a tocar la ocarina, y de hecho creo que aún tengo una por casa (aunque es distinta a la del juego). Pero se me pasó rápido.